Publicado por Emma Salamanca,
el Lunes 30 de agosto de 2010
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Si la entrevista telefónica ha ido bien ya tienes el 60% del proceso completado y puedes comenzar a prepararte la entrevista personal. En el ámbito de la consultoría son muchos los filtros que tienes que pasar para finalmente llegar a la entrevista final en cliente. Por ello, es tan importante tu parte técnica como tu parte actitudinal.
Es posible que esta información te resulte repetitiva e incluso estés cansado de leer y escuchar siempre lo mismo, pero son recomendaciones muy “básicas” que en muchas ocasiones no se cumplen. Por ello, no dejaremos de comentarlas por si algún rezagado no lo tiene muy claro:
La información es poder. Investiga, indaga y analiza toda la información que puedas sobre la consultora:
- Servicios que ofrece.
- Clientes con los que trabaja.
- Filosofía.
- Valor añadido.
- Sectores dónde es más reconocida.
- Número de profesionales en plantilla.
- Puesto de trabajo demandado.
- Trayectoria profesional de la persona que te va a entrevistar .
No significa que te prepares la información como el “Padre Nuestro”, porque transmite poca naturalidad y a nadie nos gusta las persona que simulan un papel, pero sí da muy buena impresión demostrar que te has informado, así que ¡investiga y muévete por la red!

Foto: 100 metros 2 (cc gatogrunge)
Arreglado y formal. Si preguntáramos a los demás su opinión de cómo ir vestido a una entrevista personal, es posible que la mayoría contestara que lo correcto es vestir discreto. La duda es ¿arreglado pero informal? o ¿arreglado y formal?. Según los expertos en imagen personal, depende del puesto, filosofía de la empresa, localidad geográfica e incluso el tipo de sector.
Una curisosa anéctota que le ocurrió a un candidato que realizaba un proceso de selección para una empresa líder mundial en desarrollo y distribución de videojuegos, fue que quién le entrevistó llevaba una espesa y larga barba, varios piercings y vestimenta completamente informal, y el candidato optó por no ponerse traje, llevar unos pantalones de pinzas y una camisa. A pesar de ir vestido con un “look arreglado pero informal”, desestonó. La experiencia vivida por este candidato no fue motivo para que su candidatura fuera desestimada, pero si reconoció sentirse incómodo y nervioso durante toda la entrevista.
Tal vez el caso comentando sea extremo, pero puede ocurrir, así que lo más recomendable es informarse bien antes de equivocarnos con la vestimenta. Y si tienes dudas elige siempre ropa discreta. Un traje de chaqueta con colores clásicos como el negro, el azul marino y el gris oscuro está bien para la ocasión. La discreción conseguirá que el entrevistador dirija solamente su atención a lo que cuentas, evitando cualquier tipo de prejuicio.
Si queréis pasar un rato divertido y didáctico, visitad “ The 10 Types of Crappy Interviews”, link que me facilitó mi compañera África Muñoz.
Como un reloj. Llegar “sólo” un par de minutos tarde o demasiado pronto no es ser puntual. Unos 5-10 minutos antes de la hora es lo correcto. Si llegas demasiado pronto procura hacer tiempo, además servirá para relajarte, y si ves que vas a llegar más tarde de la hora prefijada llama ¡SIEMPRE! para avisar al entrevistador con tiempo suficiente.
Hay una cita del poeta y crítico francés Nicolas Boileau-Despréaux muy interesante: “Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera”.
Controla tus nervios. Es bastante común que te pongas nervioso antes y durante la entrevista personal y más si llevas desempleado un tiempo. El miedo más frecuente es sentirse evaluado ante el continuo bombardeo de preguntas del entrevistador, así que lo mejor que puedes hacer para controlar tus nervios es preparte las preguntas más cómunes y mentalizarte de que la entrevista es un proceso bidireccional.
- Prepárate las preguntas más comunes. Los técnicos de selección no solemos ser muy creativos en nuestras preguntas. Al menos el 70% de las preguntas que hacemos durante la entrevista podrían ser catalogadas como “típicas”. Aprovéchate de ello y dedica un tiempo a preparar buenos y sólidos argumentos para contestarlas:
- Motivos de cambio de trabajo.
- Interés en el puesto y en la empresa.
- Motivaciones profesionales y expectativas salariales.
- Cualidades más destacadas o puntos fuertes.
- Defectos o áreas de mejora.
- Valor añadido que puedes aportar a la empresa.
- Preferencias sobre trabajar en equipo o solo.
- Opinión acerca de tus experiencias profesionales anteriores y tus jefes.
- Preguntas básicas técnicas adaptadas a tu perfil (dedicaremos un próximo post a recapitular las preguntas más típicas que realizamos los técnicos de selección que, por cierto, nada tienen que ver con las entrevistas personales que realiza la empresa Google
).
- Mentalízate de que la entrevista es bidireccional. Para no sentirte incómodo ante la situación de evaluación, recuerda que tú también estás evaluando. Ambos profesionales estáis conversando y valorando si hacer negocio, estáis en igualdad de condiciones.
Os aconsejo leer “Cómo afrontar una entrevista de trabajo” del blog María L. Cobián, editora del blog Zumo de Empleo. Os dará estupendos consejos dirigidos a cómo se debe enfocar la conversación con el entrevistador.
Y recuerda, por mucho que te prepares la entrevista personal, es probable que el entrevistador te sorprenda con alguna pregunta, comentario o actitud, pero ya sabes “Ante preguntas típicas, respuestas atípicas”.
¡Suerte!

Publicado por Elena Yepes y Emma Salamanca,
el Lunes 23 de agosto de 2010
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Después de los post ¡Suena el Teléfono! y ¿Y si no suena el teléfono?, queremos plantear un enfoque diferente de búsqueda de empleo que, aunque no se realiza como norma general, sí podemos asegurar que resulta muy eficaz.
Hace un par de años la demanda de profesionales del sector era tan alta que bastaba con activar tu CV en Infojobs para que te llovieran las llamadas. No tenías que molestarte siquiera en leer los contenidos de las ofertas, porque al poco tiempo de actualizar tu currículum podías recibir 2 ó 3 llamadas de empresas interesadas en tu candidatura.
En los últimos tiempos el candidato IT ha tenido que adoptar un papel más activo. El procedimiento más habitual hoy día a la hora de buscar o cambiar de trabajo es el de inscribir tu candidatura en varias ofertas de diferentes portales de empleo y esperar la llamada del Técnico de Selección de turno, si es que nuestro CV no se queda meses y meses en “recibido” o en “en proceso” o en el peor de los casos acaba a las primeras de cambio en la carpeta “descartado” y nuestro proceso acaba allí.

Diente de león (cc by-nc-nd) Joaquín Martí
Este procedimiento de “me inscribo-me llaman” ya no funciona, es hora de buscar trabajo de forma diferente. Desde Talento IT te proponemos enfocar todo este proceso al revés: ¿y si eres tú quién contacta directamente con el Técnico de RR.HH de la empresa que te interesa? Tal vez te parezca atrevido e incómodo, pero te aseguramos que es un buen método, ¿por qué?:
- Porque demostrarás no sólo tu iniciativa sino también tu soltura con el manejo de redes profesionales.
- Porque harás ver tu gran interés hacia la empresa a la que te has dirigido. Se podría decir que el contacto a través de redes profesionales es un paso más allá de la típica Carta de Presentación individualizada.
- Porque además serás tú quien decida el momento del contacto, con lo que no te pillarán desprevenido y tendrás cierto margen para manejar los tiempos del proceso de selección.
Aquí tienes algunas recomendaciones básicas para que tu búsqueda de empleo en la red sea lo más efectiva posible:
- Definir antes de actuar. No llames a todas las empresas ni te pongas a agregar contactos como un loco en las redes profesionales. La “gracia” que tiene este método es que puedes elegir con un poco más de criterio aquellas empresas que más te interesen. No desperdicies tus balas
- Lo poco agrada y lo mucho enfada. No seas pesado. Si ya has conseguido hablar con la persona en cuestión no sigas enviándole mails ni llamando. Una vez basta para hacer saber que estás interesado.
- La primera impresión es la que cuenta. Redacta un buen mensaje de primer contacto (no más de 3 ó 4 líneas) que sea claro y atractivo. Y si no te encuentras cómodo llamando, es mejor que no lo hagas. Ten en cuenta que siendo tú el que inicia el “cortejo” de selección estás generando una expectativa que luego vas a tener que justificar.
- No seas ambiguo y no te pases con el peloteo. Muestra tu interés en la empresa pero no hasta el punto de parecer desesperado. En ese primer contacto no pidas explícitamente trabajo, solicita una entrevista en la que puedas explicar y defender tu perfil.
Tenido en cuenta todo esto, ¡ponte en marcha!:
- Crea, actualiza y potencia tu perfil en diferentes redes profesionales: Xing, Linkedin, Twitter.
- Localiza en estas redes a alguien que pertenezca al Dpto. de Selección de la empresa que te interesa. Agrégale a tu red con un mensaje claro, que identifique tu perfil y lo que buscas. Si no consigues localizar a alguien del Dpto. de Selección o RRHH intenta buscar un perfil relevante de la misma empresa o intentar que alguien que ya está en tu red os presente.
- Si eres de los más atrevidos y, sobre todo, si tienes gran elocuencia y transmites cierta seguridad hablando por teléfono, una vez localices al contacto que te interesa llama directamente a la empresa y pregunta por esa persona.Si no te pasan la llamada: entonces solicita su dirección de e-mail para enviarle una carta con tu candidatura. Si aún así no te quieren facilitar su dirección personal o te proporcionan una genérica, intenta llamar en otro momento o deja tus datos de contacto para que te llamen.
- Si no te pasan la llamada: entonces solicita su dirección de e-mail para enviarle una carta con tu candidatura. Si aún así no te quieren facilitar su dirección personal o te proporcionan una genérica, intenta llamar en otro momento o deja tus datos de contacto para que te llamen.
- Si te pasan la llamada: ¡a aprovechar esa oportunidad!
¿Funcionará? Ya sabes que no hay recetas mágicas para encontrar empleo, pero al menos no tendrás la sensación de que estás a la espera. Puede que no funcione hoy pero seguro que mañana sí
Publicado por Elena Yepes,
el Lunes 16 de agosto de 2010
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Hace unos días publicamos un post llamado “¡Suena el teléfono!” con algunas recomendaciones básicas a tener en cuenta cuando recibes la primera llamada de teléfono de esa empresa a la que has enviado tu currículum. A raíz del mismo, @olganunez a través de Twitter nos lanzaba esta pregunta: ¿y si no suena el teléfono? Y no ha sido la única. Otras muchas personas nos han planteado esa misma cuestión y, aunque no es un problema muy habitual en ese sector, nos encontramos cada vez más personas que llevan largos meses en búsqueda de empleo o que se han apuntado a decenas de ofertas y no llegan a recibir nunca esa primera llamada.
Atendiendo a vuestras sugerencias hemos escrito este nuevo post, una recopilación de los errores más frecuentes que se cometen en esta primera fase de búsqueda de empleo:
Empezando por el principio. Antes de lanzarte a buscar ofertas como un poseído es imprescindible que dediques tiempo a preparar la que será tu herramienta fundamental para encontrar empleo: tu currículum. Si dedicáramos sólo la mitad de tiempo a preparar nuestro currículum que lo que dedicamos a prepararnos para salir de fiesta los fines de semana, otro gallo cantaría
Tienes que ser consciente de que esas dos hojas te van a representar antes los ojos de decenas de técnicos de selección y que es lo único por lo que te van a valorar en un principio, así que tú decides cuál quieres que sea la imagen que te represente. ¡Dedícale unas horas y verás la diferencia!
La primera impresión es la que cuenta. Otro elemento que has de cuidar al máximo es la carta de presentación. Porque sí, algunos técnicos de recursos humanos se molestan en leerlas, sobre todo para los puestos más “jugosos” y codiciados en los que hay que hacer una completa investigación de todos los candidatos. Así que si decides utilizar carta de presentación asegúrate de que sea efectiva, es decir, que cuente por qué te interesa ese puesto y por qué crees que estás cualificado para obtenerlo. Si utilizas una carta estándar “estoy muy interesado en su oferta…” tienes más posibilidades de perder puntos que de ganarlos. Aquí tienes una buena guía de ZumodeEmpleo que te ayudará a redactar esa carta de presentación.
Foco, foco, foco. No hay peor imagen que dar como candidato que inscribirte compulsivamente a ofertas sin ningún criterio sólo para ver si suena la flauta. ¿Qué imagen crees que un técnico de selección tendrá de ti si te ve inscrito en una oferta de Técnico de Sistemas y al día siguiente aparece tu candidatura para una posición de Programador Java? Es posible que por tus conocimientos y experiencia puedas desarrollar esos dos puestos de trabajo sin problemas, pero la imagen que das es la de una persona que no sabe lo que quiere y que es posible que te deje tirado en medio de un proyecto si le sale algo mejor.
Aún así, en el caso de que decidas buscar trabajo para diferentes perfiles, procura tener varios modelos de currículum orientados a cada puesto y haz pequeñas modificaciones para adaptarlos a las necesidades de la oferta y al tipo de empresa a la que se lo vas a enviar. Estos pequeños retoques te harán destacar entre la multitud de candidatos y es de las cosas que los técnicos de selección valoramos más positivamente.
Deja huella… y ¡déjala bien! Cuida al máximo tu imagen profesional en internet. No se trata de tener cuentas en todas las redes sociales y profesionales que existen o publicar contenidos ansiosamente en un blog, pero sí que es importante tener al menos una red profesional (LinkedIn, Xing) actualizada, que sea coherente con tu CV y en la que puedas incluir algunas buenas recomendaciones de empresas o jefes anteriores.
Hay cosas que el dinero no puede comprar. Si has cuidado tu currículum, tu carta de presentación y tu imagen en internet y sigues sin recibir llamadas o las recibes pero no consigues entrevistas empieza a pensar que quizá tus expectativas salariales estén distorsionadas. Y es que el mercado laboral ya no es lo que era. En el último año los grandes clientes han ajustado sus presupuestos y ello se ha traducido en un notable ajuste de salarios en el sector. Si de verdad te interesa un puesto, un proyecto o una empresa valora la posibilidad de reducir tu nómina a cambio de otros beneficios. Si te ha tocado buscar o cambiar de empleo en plena crisis, ten en cuenta que éste no es un buen momento para encontrar buenos salarios, pero puede ser un buen momento para dedicar tiempo para buscar y quizá encontrar buenas empresas.
Fotografía (cc) Trash it
Publicado por Emma Salamanca,
el Domingo 8 de agosto de 2010
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Cansados de recibir llamadas que no aportan ningún valor, malestar al no poder encontrar o cambiar de trabajo, falta de información del proyecto, trato despersonalizado y actitud “agresiva” son las situaciones a las que los profesionales de tecnología se enfrentan al descolgar el teléfono.

El zapatófono del Superagente 86 (Get Smart), (c) Talent Associates
Si estás recibiendo la llamada telefónica, tienes el 40% del proceso hecho, tu CV está preseleccionado. Recuerda que tu objetivo es el mismo de quien te llama: conocerte personalmente. La actitud al teléfono puede ser motivo suficiente para seguir o no adelante, por ello vamos a describir una serie de recomendaciones e intentar conseguir un 60% de éxito:
- Sé educado y muestra interés. Si el técnico de selección realiza correctamente su trabajo, la primera pregunta que te hará es ¿Es buen momento para hablar? Si no estás cómodo en ese momento para mantener la entrevista telefónica, coméntalo para que vuelvan a llamarte cuando puedas atender la llamada.
- Utiliza un tono y una entonación apropiada:
- No hables muy alto ni tampoco muy bajo.
- Utiliza un tono comedido, asegúrate que el entrevistador te escucha y te comprende bien.
- No mantengas un tono lineal, cambia la entonación y adáptate al ritmo que se va marcando en la conversación.
- Muestra expresividad y sé receptivo. La expresividad de una persona al teléfono es tan importante como una palabra o un tono inapropiado. La sonrisa telefónica no se ve pero se siente, se contagia y facilita mucho la comunicación.
- Sé simpático, transmite positivismo pero con prudencia. Puedo confirmar que el éxito de una llamada de teléfono es hablar con alguien “que te cae bien”. Si te muestras simpático, entusiasta y positivo, tienes una probabilidad muy alta de que el entrevistador quiera conocerte.
- Muestra seguridad en ti mismo. No titubees y demuestra que sabes lo que quieres.
- Prepárate la presentación inicial. Es bastante frecuente que al recibir nuestra llamada y presentemos el nombre de la empresa respondas “no me suena”, “me he inscrito a muchas ofertas y ahora no recuerdo”, “¿qué nombre me has dicho?”, etc. Evita estas respuestas porque demuestras falta de interés. Es aconsejable que tengas en mente todas las ofertas a las que te has inscrito y las empresas que las publican.
- Prepárate la entrevista telefónica. Ten localizada la oferta a la que te has inscrito, visita la página web de la empresa y los requisitos que se demandan para el puesto. Si has averiguado toda esta información te resultará fácil demostrar que eres el candidato “perfecto” para el puesto.
- Contesta y pregunta Para ambos profesionales el tiempo es lo más valioso. Realizar una buena entrevista telefónica es básico para obtener la información necesaria. Contesta, en la medida de lo posible, a las preguntas que te realice el entrevistador y pregunta en ese momento lo que consideres relevante para ti.
- Empatiza y muestra flexibilidad. Si estás interesado en cambiar o encontrar trabajo, muéstrate flexible en tus comentarios y en tu disponibilidad para poder mantener la entrevista personal.
- Agradece la llamada de teléfono. No es cuestión de “hacer la pelota” a nadie, pero sí mostrar tu ilusión por recibir la llamada. Dar las gracias siempre genera buena impresión.
Si la entrevista telefónica ha ido bien ya tienes el 60% del proceso completado y puedes comenzar a prepararte la entrevista personal
Publicado por Elena Yepes,
el Lunes 2 de agosto de 2010
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La formación del equipo de desarrollo es la pieza clave para el éxito de un proyecto. Lamentablemente esto pasa desapercibido para la gran mayoría de empresas que suelen preocuparse más por entregar a tiempo el proyecto o cumplir con el presupuesto sin caer en la cuenta de que el factor más influyente, como en casi todo, suelen ser las personas y su entorno.
Formar equipos de trabajo altamente productivos no es tarea fácil. La investigación sugiere que las características de estos equipos suelen guardar coherencia independientemente del sector y de los niveles de educación de los miembros (Larson y La Fasto, 1989). Entre estas características la cohesión del equipo ha mostrado ser la más determinante a la hora de hacer productivo a un equipo, por encima de otras como desempeño individual o experiencia. En resumen, tener equipos formados por personal muy experimentado o por auténticos gurús tecnológicos no asegura tanto la productividad como tener un equipo bien cohesionado (B. Lakhanpal, 1993).

El Equipo A, (c) Universal Television
A partir de aquí la pregunta es sencilla, ¿cómo formar equipos cohesionados? A continuación algunas pautas que pueden servirte de ayuda a la hora de formar un verdadero “Equipo A”:
- Selecciona con cabeza. Selecciona a los miembros del equipo basándote primero en sus posibilidades para contribuir a formar un equipo unido, y luego basándote en sus posibilidades individuales. Que cobren poco o que estén disponibles no deberían ser los criterios de selección en ningún caso. Aunque esto en la mayoría de los casos es ciencia ficción ;P
- Incorpora roles interdependientes. La combinación de habilidades de los componentes del grupo posibilita que todo el mundo sienta que tiene una oportunidad de contribuir. No hay mayor inyección de motivación que saber que formas parte activa de algo y que tus aportaciones son igual de valoradas que las del resto.
- No los marees. Los objetivos del proyecto tiene que ser claros y deben sufrir las menos variaciones posibles desde el comienzo. Los equipos de alto rendimiento raramente se forman sobre objetivos difusos. Si quieres un equipo cohesionado y comprometido dales algo sólido por lo que comprometerse. Dales una misión. Trabajar juntos hacia el mismo objetivo hace que se desarrolle un sentido de identidad de equipo que eclipsa la identidad personal.
- Dales autonomía y cree en ellos. Los equipos que se sienten libres harán lo que sea por el éxito del proyecto. Esta autonomía tiene que nacer de la confianza que sienten que su Manager o Gerente tiene hacia ellos. Revisar compulsivamente cada línea de código que sale del equipo rompe la confianza. Es obvio que esta autonomía puede llevar a que el equipo cometa errores, pero las ventajas en la motivación de los integrantes los compensan sobradamente.
- Exige al equipo y no a las personas. Lo que también implica premiar al equipo y no a las personas. No hagas diferencias para bien o para mal porque en vez de compañeros los convertirás en competidores.
- Impulsa la comunicación entre el equipo. Porque cuando alguien atisbe el primer problema el resto del equipo tendrá tiempo para reaccionar y porque favorece el surgimiento de un sentido del humor propio que será la medicina que ayudará a sacar adelante proyectos estancados y jornadas maratonianas.