Publicado por Emma Salamanca, el Miércoles 4 de enero de 2012
No podemos empezar el año de otra forma que con muy “buen rollo”. Después de la catarsis vertida sobre los profesionales tóxicos: “Los Trepas”, vamos a mejorar nuestro karma con unas dosis de energía positiva. ¡Que no se diga!
Inauguramos este 2012 con un espacio, que desde hoy mismo, será vuestro rincón del reconocimiento profesional para esas maravillosas personas que comparten vuestro día a día laboral.
Todos sabemos que el nivel de motivación varía tanto de una persona a otra, como en la misma persona, dependiendo del momento que se trate, sin embargo, dejando a un lado las teorías de la motivación y focalizando más el tema, seguro que hay en una cosa en la que todos coincidimos: El ambiente laboral es fundamental en nuestro día a día, tanto que repercute no sólo en nuestra productividad sino también en nuestro bienestar personal.
Perdemos de vista un rato los rollos teóricos y vamos a ponernos un poco emocionales (sin ser “pelotas”) para dar “Gracias por…” a todos aquellos compañeros 1.0, 2.0 y quien sabe si jefes que nos aportan cada día ser mejores profesionales.
Esas personas que:
Desde tu primer día te han tratado con cariño.
No miran hacia un lado cuando no tienes un buen día.
Saben sacarte una sonrisa en los momentos más complicados.
Reconocen tu trabajo y no se ponen “medallitas”.
“Dan el callo” siempre que se les necesita.
Buscan alternativas cuando estás atascado en un problema.
Tienen palabras de aliento para motivarte.
No echan la culpa a los demás para “salvarse el culo”.
Aprendes cada día con ellos.
Son honestos y jamás ocultan información para que hagas mejor tu trabajo.
No cuchichean a los jefes tus errores sino que optan por ayudarte a resolverlos.
No evaden su responsabilidad, lanzándote “marrones”.
Estar a su lado te aporta energía y optimismo.
Son capaces de asumir un error para no perjudicarte.
Sus críticas te resultan constructivas y te aportan valor.
Si has tenido un momento personal complicado, has sentido su apoyo.
Se ilusionan con tus proyectos y tus éxitos.
Te han ayudado sin pedir nada a cambio.
No tiene prejuicios por tu nacionalidad, religión, edad, sexo o tu forma de pensar.
Etc.
Puedes tener uno o varios motivos por los que dar las gracias. Aquí tienes tu espacio para gritar con nombres y apellidos lo importante que es para ti ese compañero. ¡Díselo!
“Porque no se puede ser excelentes profesionales sin ser aún mejores personas”
Publicado por Emma Salamanca, el Lunes 7 de noviembre de 2011
A lo largo de nuestra vida profesional hemos oído, leído y hablado del Talento, concepto muy de moda (sobre todo ahora con la crisis), pero realmente, ¿sabemos de lo que hablamos? ¿Estamos realmente interesados? ¿Para qué nos sirve?
Aptitud (capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación).
Persona inteligente o apta para determinada ocupación.
Entonces, ¿cualquier persona que tiene capacidad de entender y/o desempeñar bien su trabajo tiene talento? Estamos de acuerdo que es una “vaga” definición.
Wilkipedia desarrolla más el concepto: “El talento es la capacidad para desempeñar o ejercer una actividad. Se puede considerar como un potencial. Lo es en el sentido de que una persona dispone de una serie de características aptitudes que pueden llegar a desarrollarse en función de diversas variables que se pueda encontrar en su desempeño”.
¿Potencial? ¿Posibilidad de una persona para desempeñar o ejercer adecuadamente una actividad? Sigue siendo una definición poco convincente
Y si entendemos el talento como “los resultados obtenidos son superiores a los esperados por una persona en su puesto de trabajo dentro de una organización. Unido al compromiso por ambas partes, las capacidades(competencias profesionales y personales) de la persona y la acción para llegar a esos resultados”. Ahora sí que sí queda más claro el concepto pero, ¿qué necesitaríamos conocer de nuestra organización para desarrollar el talento de nuestros profesionales?
La estrategia de la empresa. Si nuestra organización no tiene una estrategia orientada al crecimiento y al desarrollo profesional, las personas que tienen talento se sentirán desmotivadas y querrán continuar su desarrollo en otro lugar.
La estructura de la empresa. ¿Tenemos en nuestra organización definida la carrera profesional de las personas para que sigan desarrollando su talento? Áreas, puestos, responsabilidades, funciones, etc.
Cultura, misión y valores de la empresa. Los profesionales que forman parte de nuestra organización, ¿creen en la empresa? Por muy buenos profesionales que podamos ser, no es suficiente, necesitamos saber y sentir que empresa somos, qué queremos ser y por qué somos así.
Objetivo y competencias para el puesto. Sería cuestión de realizar un ADPT (Análisis y Descripción de puestos de trabajo) con la finalidad de obtener:
Competencias profesionales y personales.
Las funciones y responsabilidades.
Competencias de la persona en su puesto de trabajo. El desarrollo del talento podemos realizarlo en niveles objetivos para cada puesto. Por ejemplo, Eficacia en la gestión de equipos (idea: Elena Yepes). Un profesional que actualmente se encuentra en el nivel 2 de esta competencia, mediante un desarrollo a través de formación, entrenamiento, podrá llegar a un nivel mayor para este u otro puesto en que se pueda desarrollar.
Nivel 1: Conoce las tareas, responsabilidades de cada uno de los miembros de tu equipo, llevando un seguimiento periódico.
Nivel 2: Además, fomenta la iniciativa, el aprendizaje, la cooperación, la cohesión, la identidad grupal, y orienta al equipo a la consecución de objetivos comunes.
Nivel 3: Consigue los objetivos incluso en situaciones de tensión o crisis, con equipos multidisplinares, de diferentes tamaños y/o con dificultades de comunicación.
Nivel 4: Además, transmite ilusión de pertenecer al equipo, consigue objetivos ambiciosos gracias a la suma de talentos, apoyo incondicional del equipo y delega sin reticencias.
La motivación de la persona. ¡Imprescindible para desarrollar el talento! ¿Sabemos cómo se sienten nuestros empleados?, ¿conocemos las razones por las que siguen en nuestra empresa?, ¿qué les motiva?, ¿dónde quieren llegar?, y ¿cómo lo quieren hacer?
Las personas que deben participar en el desarrollo del talento son todos y cada uno de los empleados que forman parte de la organización. Si se quiere ser una empresa “talentosa” el talento debe formar parte de la estrategia empresarial y por tanto, todos tienen que ser conocedores.
Y tú, ¿qué talento tienes?, ¿estás en una empresa que apuesta por el talento? …
Publicado por Emma Salamanca, el Domingo 16 de octubre de 2011
Estimados y estimadas profesionales de selección de perfiles IT:
Comenzamos con una crítica constructiva a nuestro trabajo y partiendo de una premisa muy clara: Los profesionales de selección de perfiles tecnológicos no estamos lo suficientemente cualificados para evaluar en profundidad la parte más técnica, pero eso no es excusa para intentar hacer lo mejor posible nuestro trabajo.
Cuando leemos un CV nos encontramos tantas palabras técnicas que no sabemos ni lo que significan, ni lo que hacen, y ni siquiera si existen . Ya sabemos que es un “idioma” diferente pero debemos ser inquietos, investigativos, curiosos y esforzarnos por entenderlo. Es evidente que no vamos a llegar a su nivel técnico, pero podremos comunicarnos mejor, sentirnos más seguros durante la entrevista, y no menos importante, parecer más creíbles.
Un ejemplo de lo que piensan de nuestro trabajo es el blog Chiringuitos Consultoriles, me lo aconsejó mi colega Guido Pucciarello y os puedo asegurar que no tiene desperdicio. Hay que saber aceptar las críticas y tomárselas como aprendizaje y mucho humor (Por cierto, llamada para que este blog se siga actualizando y nos sigan contando nuevas experiencias … a lo mejor este “programador frustrado” (como él se definía) ha encontrado un estupendo trabajo gracias a una estupenda entrevista)
Nosotros tenemos una gran ventaja con respecto a los informáticos y es que nuestro trabajo nos permite tener una visión muy amplia de todo tipo de tecnologías. El alborotado mundo de la consultoría tecnológica nos demanda desde buscar profesionales en desarrollo, como en sistemas, BBDD, ERP con sus miles y miles de especificaciones , y es evidente que no podemos conocerlo todo (“cada es bueno en lo suyo”), pero si podemos tener muy claro los conceptos básicos. A medida que leemos CV, realizamos entrevistas, preguntamos e investigamos sabremos cada día más y más.
¿Qué podemos hacer?
Leer con mucha atención los CV e indagar, preguntar o investigar todo lo aquello que no entendamos (compañeros, amigos, libros, internet, etc. tenemos muchos recursos para estar actualizados).
Ser 2.0. Tenemos que estar activos en las redes sociales. Twitter es para mí, una de las mejores herramientas para aprender de los demás, pero hay infinidad de ellas, os toca “brujulear” .
No subestimar la tecnología. Es aconsejable no hablar de lo que no sepamos y hablar de lo que realmente si sabemos.
La entrevista telefónica y/o personal la podemos orientar a hablar en líneas generales: Funciones, tecnologías con las que trabaja, proyectos más interesantes, etc. Y para lo que realmente estamos en este “mundillo”: valorar las motivaciones, competencias y actitudes, la parte “soft” es lo nuestro , no nos metamos en “charcos”, el lado más “hard” será valorado en la entrevista técnica.
Aprender de las entrevistas. Seguramente habéis tenido el momento “¿qué me está contando?” “¿qué es eso de MVC?”. Apunta e indaga esa “palabreja”
¿Parece fácil verdad? Pues NO! Ahora viene el problema más generalizado en el 90% de las consultoras de tecnología, el profesional de selección IT hace todo: entrevista RRHH, técnica, gestión, y a mandar la candidatura al cliente “echando leches” siempre bajo un clima de presión y urgencia.
¿Cómo no nos van a criticar los informáticos? ¿Qué calidad estamos ofreciendo al proceso? Y lo más importante ¿Qué valor estamos dando a los profesionales como personas? ¿Y además hay que ser investigativos y estar actualizados? ¿Cuándo?
Uno de las cosas que me gusta de mi actual empresa, es que los técnicos son los únicos que valoran el perfil técnico. Como bien dice el refrán “Zapatero a tus zapatos”. Soy consciente del mercado actual y la complejidad de llevar esto a cabo en la mayoría de las consultoras, pero no os desesperéis y sacad la “artillería”: solicitar ayuda técnica a las nuevas incorporaciones, amigos, compañeros, e intentad sacad el tiempo que podáis para leer y curiosear sobre tecnología.
Ninguna empresa es perfecta porque las personas no somos perfectas, pero una cosa tengo clara, ni las prisas ni el sentido de urgencia nos puede hacer olvidar que trabajamos con personas y que por tanto hacemos por entendernos.
Publicado por Ricardo, el Lunes 11 de julio de 2011
Flexiono en el último instante y me impulso sobre las puntas de los dedos de los pies -ejerciendo la presión necesaria en el canto de la tabla para terminar el último giro contra la pared de la ola-, sintiendo como me deslizo por ella, cabalgando esa increíble energía que arrastra consigo. La ola termina de romper, conmigo flotando encima, y me dejo caer, sonriendo, entre el revoltijo de arena y espuma. “Ha sido con seguridad, la mejor izquierda que he cogido en mi vida” -pienso entusiasmado mientras empiezo a bucear para salir a la superficie e imaginando lo que me dirá Dani cuando se lo cuente- “¡Siempre dices lo mismo de todas las olas que coges pichón!” -riendo con complicidad-.
Una vez fuera, tiro del invento atado a mi tobillo para acercarme la tabla, cogerla, subirme en ella y empezar a remar para remontar hasta el pico. A lo lejos, diviso a Dani, sentado en su tabla, esperando pacientemente la siguiente serie de olas, mirándome, expectante a un gesto que le dé una pista sobre que tal me ha ido en esa ola, pero no hace falta que le diga nada, sólo con ver la expresión de felicidad en mi cara ya sabe la respuesta, aún así, levanto mi mano derecha y la agito, lo que hace que el sonría también y alce su mano derecha, levantando su pulgar.
La corriente es criminal, hace que cada ola que coges te salga cara. Remo sin parar para salir de ella, sintiendo como mis hombros arden cada vez más. “Tenemos que estar locos para pegarnos estas palizas a las 7 de la mañana y sin haber desayunado” -me digo a mi mismo volviendo a sonreír y obligándome a remar aún más fuerte-.
Podemos estar locos, pero las conversaciones en estos baños mañaneros, por las tardes después del trabajo o al medio día durante la hora de la comida, han sido lo que han hecho que nos planteemos muchas cosas sobre nuestras vidas, y que tomemos decisiones importantes, que no hubiéramos tomado de ninguna otra manera.
Ya han pasado meses desde que empezamos a hablar de montarnos algo por nuestra cuenta. “¡Tenemos que hacerlo! ¿No puede ser muy complicado hacer algo y que le guste a la gente?” -nos repetíamos sin parar, una y otra vez, serie tras serie de olas-. De repente una masa de agua oscura levanta de la nada, sorprendiéndome divagando en mis pensamientos. Cojo aire mientras agarro firmemente los cantos de la tabla, y la miro fijamente mientras se aproxima, mostrando las primeras espumas en su cresta -señal inequívoca de que caerá sobre mí de un momento a otro-. Esperando hasta el último momento, sumerjo mi tabla en el agua, sigo aferrado a ella, mientras la mole cae detrás de mí, en una explosión de agua y espuma. Espero, miro hacia arriba, y veo la espuma bullir a mí alrededor. “¡Como mola esa sensación cuando libras bien un bombazo de estos!” -me digo eufórico-. Colocándome la tabla en el pecho, salgo a flote y continúo remando apresuradamente -por si viene otra detrás con las mismas intenciones de darme un buen susto-.
Al final de este paseo se encuentra el pico “Tonka”. ¿Qué nos encontraremos hoy? Si no lo recorres, nunca lo sabrás…
¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! ¡Hacer algo! No recuerdo si fue casualidad o causalidad, pero dimos con un libro que nos encantó, y que nos motivó aún más, dándonos el empujón que necesitábamos para empezar con nuestra pequeña aventura personal. El libro en cuestión es Getting real, escrito por gente de una empresa muy conocida en nuestro sector. En él, detallan la simple fórmula a seguir, el camino a recorrer desde que tienes la idea de una aplicación web, hasta que la transformas en algo real. ¡Nos encantó! Lo que ahí escribían era tan sencillo y apasionante, una filosofía tan simple y al mismo tiempo tan contundente, ¡que teníamos que probarla! ¡Y nos pusimos manos a la obra!
Estoy cerca de llegar al pico junto a Dani, cuando aparece otra serie de olas dibujadas en el horizonte. Le hago una seña para que reme hacia ellas y coja alguna. Se tumba sobre su tabla y comienza a remar -mientras la serie continua con su imparable avance-. Al llegar a su altura la primera ola de la serie, le grito “¡Es buena! ¡Rema fuerte! ¡Fuerte!” -noto como me aumenta la adrenalina, al verle remarla y empezar a deslizarse por la pared tumbado sobre su tabla-.
Vuelvo a sumergirme con mi tabla bajo el agua, cuando ambos llegan hasta mí, al tiempo que miro por el rabillo del ojo, veo como se pone de pie de un salto sobre su tabla y empieza a descender por su pared. ¡Explosión de espuma! Esta vez, salgo a la superficie rápidamente, para ver si la ha cogido bien, y veo su cabecilla detrás de la ola alejarse hacia la orilla a toda velocidad. “¡Yeah!” -me digo a mi mismo, sabiendo exactamente lo que debe estar sintiendo en ese mismo instante-. Me siento en mi tabla, relajo mi cuerpo, esperando la siguiente serie. Los primeros rayos de luz comienzan a asomar tras las dunas. Vuelvo a sonreír
Ha sido un otoño e invierno muy largo: trabajando el doble, siguiendo pasos de gigantes para comprobar lo que podemos ser capaces de hacer, muchas tardes, noches, vacaciones y fines de semana encerrados programando sin parar. Pero poco a poco la cosa ha ido tomando forma, tenemos nuestra primera aplicación en internet, Scrumrf y parece que a la gente le gusta, una segunda e incluso una ¡tercera! que está empezando a fraguarse. (pero todavía es secreto)
La verdad es que lo más difícil fue dar el primer paso, pero una vez que lo das con determinación y te pones a ello con constancia, al cabo del tiempo te das cuenta que tampoco ha sido para tanto y que todo puede ser posible, solo tienes que buscar una meta, una motivación.
Queremos hacer realidad un sueño llamado TonkaLabs, donde hacer las cosas como siempre hemos creído que deberían hacerse, con una filosofía diferente a todas las que nos han impuesto, donde ir a trabajar nos provoque la misma sensación que cuando estamos en el agua, en este pequeño rincón del Cantábrico que nos hace sufrir y disfrutar tanto, al que llamamos el pico Tonka.
No buscamos hacernos millonarios, ni ser los más grandes ni los que más nombre tengamos, sólo buscamos eso llamado felicidad, y decir, “¡eh, nosotros hemos hecho esto”!, como a nosotros nos gusta, bien hecho. Ya sé que es difícil, y más como está el mundo hoy en día, pero también sabemos que si no lo intentamos, nunca sabremos hasta donde podríamos haber llegado. Si no remas esa ola, jamás sabrás si ha sido la mejor de tu vida.
Un chapoteo me saca de mis pensamientos. Es Dani que llega remando, con cara de felicidad. ¿”Ha sido buena eh, pichón?” -le pregunto-. “¡Buena no, lo siguiente!” -me responde-, y los dos nos reímos. “Como mola cuando el pico Tonka funciona bién, eh?”. No hay tiempo para terminar la conversación, otra ola peinada por el viento comienza a levantarse delante nuestra, giro mi tabla, me tumbo sobre ella, y comienzo a remar con velocidad y determinación, mi corazón se acelera desbocado mientras la veo abrir tras de mí. Otra izquierda. Perfecto. Al notar su energía contra mí, salto sobre mi tabla, flexionado, aún no he bajado por la pared pero ya se con certeza que va a ser la mejor izquierda de mi vida, y si no es esta, seguro que lo será la siguiente… FFFFSSSHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!
Publicado por Emma Salamanca, el Domingo 12 de junio de 2011
Me encantaría compartir con vosotros mis reflexiones al ver este conmovedor cortometraje, pero no quiero adelantar nada para no crear ningún tipo de expectativa.
Dedicad 20 minutos de vuestro tiempo para verlo, merece la pena… ¡comienza el espectáculo!: “The Butterfly Circus” (El circo de la Mariposa).
Con este tipo de vídeos tan inspiradores y cargados de mensajes de esperanza, motivación y reto sobran las palabras. “The Butterfly Circus está coprotagonizado por el actor mexicano Eduardo Verástegui, ha ganado el primer premio del concurso de cortos “The Doorpost Film Project”. Este premio, de 100.000 dólares, reconoce la aportación del corto a la promoción de valores como la esperanza y la dignidad humana. El proyecto “The Doorpost” pretende descubrir a cineastas “visionarios” que busquen con sus obras la verdad y la promoción de una serie de valores universales. En esta ocasión, los valores eran la esperanza, el perdón, la humildad, la alegría, la libertad y la redención.
El actor principal: Nick Vujicic. Es un orador motivacional y director de Life Without Limbs, una organización para personas con discapacidad física. Nació en Melbourne, Australia, con una agenesia consistente en una tri-amelia que se caracteriza por la carencia de tres de sus extremidades.
Su vida estuvo llena de dificultades. Una de ellas fue no poder acudir a una escuela normal pese a no tener discapacidades mentales, aprendió a escribir usando los dos dedos en su “pie” izquierdo, y utiliza un aparato que se introduce en su dedo más grande para sostener cosas. Aprendió a usar la computadora y a teclear con el método “heel and toe”.
Sufrió acoso en el colegio, que le afectó muy negativamente y, con ocho años, comenzó a plantearse el suicidio. Después de rogar por unos brazos y unas piernas, Nick comenzó a observar que sus logros eran la inspiración de muchos, y comenzó a agradecer que estaba vivo. Con diecisiete años comenzó a dar charlas a su grupo de oración y comenzó una organización sin ánimo de lucro.
Cuando ha finalizado el cortometraje he pensado: “¿Cómo podemos ver la misma situación de manera tan diferente unos de otros?. ¿Podemos hacer de nuestra vida y la de los demás un espectáculo diferente?
Aparecen dos formas diferentes de dirigir, de disfrutar un espectáculo, y de protagonizarlo:
La exhibición de las imperfecciones del hombre como elemento de espectáculo burlesco y denigrante de la debilidad humana.
La exhibición de las imperfecciones del hombre como espectáculo motivador y dignificante de la fortaleza humana.
Cada uno de los directores del circo enfocan su espectáculo de manera muy diferente, ambos generan una gran influencia tanto en los espectadores como en el protagonista, pero de manera muy distinta.
Si diriges tu espectáculo exhibiendo las imperfecciones del hombre como burla y denigración, los espectadores darán por hecho que así es el juego y el protagonista asumirá que ese es su papel. Pero, ¿y si diriges el espectáculo con otro enfoque y esa discapacidad física pasa a un segundo plano, haciendo que el protagonista sea un ejemplo de superación, esperanza e inspiración para todos los espectadores? ¡Claro que se puede!
Todos podemos formar parte del circo, pero podemos dirigir nuestras vidas eligiendo el papel que queremos jugar. No hagamos exhibición de las debilidades del hombre, dirijamos nuestras vidas de manera diferente y demostrémonos a nosotros mismos y a los demás que tenemos conciencia, podemos cambiar la realidad y somos perfectamente capaces de conseguir el glorioso triunfo, cuanto mayor es la lucha.
Por cierto, Marcos, mil gracias por compartir este esperanzador vídeo y sí, es otra de manera de seleccionar talento