Si se los encuentra quizá pueda contratarlos

La formación del equipo de desarrollo es la pieza clave para el éxito de un proyecto. Lamentablemente esto pasa desapercibido para la gran mayoría de empresas que suelen preocuparse más por entregar a tiempo el proyecto o cumplir con el presupuesto sin caer en la cuenta de que el factor más influyente, como en casi todo, suelen ser las personas y su entorno.

Formar equipos de trabajo altamente productivos no es tarea fácil. La investigación sugiere que las características de estos equipos suelen guardar coherencia independientemente del sector y de los niveles de educación de los miembros (Larson y La Fasto, 1989). Entre estas características la cohesión del equipo ha mostrado ser la más determinante a la hora de hacer productivo a un equipo, por encima de otras como desempeño individual o experiencia. En resumen, tener equipos formados por personal muy experimentado o por auténticos gurús tecnológicos no asegura tanto la productividad como tener un equipo bien cohesionado (B. Lakhanpal, 1993).

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El Equipo A, (c) Universal Television

A partir de aquí la pregunta es sencilla, ¿cómo formar equipos cohesionados? A continuación algunas pautas que pueden servirte de ayuda a la hora de formar un verdadero “Equipo A”:

  • Selecciona con cabeza. Selecciona a los miembros del equipo basándote primero en sus posibilidades para contribuir a formar un equipo unido, y luego basándote en sus posibilidades individuales. Que cobren poco o que estén disponibles no deberían ser los criterios de selección en ningún caso. Aunque esto en la mayoría de los casos es ciencia ficción ;P
  • Incorpora roles interdependientes. La combinación de habilidades de los componentes del grupo posibilita que todo el mundo sienta que tiene una oportunidad de contribuir. No hay mayor inyección de motivación que saber que formas parte activa de algo y que tus aportaciones son igual de valoradas que las del resto.
  • No los marees. Los objetivos del proyecto tiene que ser claros y deben sufrir las menos variaciones posibles desde el comienzo. Los equipos de alto rendimiento raramente se forman sobre objetivos difusos. Si quieres un equipo cohesionado y comprometido dales algo sólido por lo que comprometerse. Dales una misión. Trabajar juntos hacia el mismo objetivo hace que se desarrolle un sentido de identidad de equipo que eclipsa la identidad personal.
  • Dales autonomía y cree en ellos. Los equipos que se sienten libres harán lo que sea por el éxito del proyecto. Esta autonomía tiene que nacer de la confianza que sienten que su Manager o Gerente tiene hacia ellos. Revisar compulsivamente cada línea de código que sale del equipo rompe la confianza. Es obvio que esta autonomía puede llevar a que el equipo cometa errores, pero las ventajas en la motivación de los integrantes los compensan sobradamente.
  • Exige al equipo y no a las personas. Lo que también implica premiar al equipo y no a las personas. No hagas diferencias para bien o para mal porque en vez de compañeros los convertirás en competidores.
  • Impulsa la comunicación entre el equipo. Porque cuando alguien atisbe el primer problema el resto del equipo tendrá tiempo para reaccionar y porque favorece el surgimiento de un sentido del humor propio que será la medicina que ayudará a sacar adelante proyectos estancados y jornadas maratonianas.
Lunes 2 de agosto de 2010

3 comentarios en Si se los encuentra quizá pueda contratarlos

  1. Hervás pasó por aquí el Sábado 14 de agosto de 2010 a las 2:56 pm, y dijo:

    Elena, agradezco mucho tus aportaciones pero teniendo más o menos “controlado” todo lo que comentas, sigo teniendo grandes dificultades al gestionar a mi equipo. Mi mayor problema es la falta de confianza que percibo entre unos y otros miembros del equipo.
    ¿Cómo se puede salvar un equipo en el que no hay confianza?.

  2. En el caso que comentas habría que conocer a fondo las razones por las que existe esa desconfianza en el equipo.Para ello habría que conocer varios aspectos: si existía relación de confianza previa, la historia de la relación personal entre los miembros, personalidad, roles que adoptan los miembros cuando trabajan en equipo… Son muchos los factores que intervienen. Bajo mi experiencia, cuando me he encontrado casos parecidos, esa desconfianza solía provenir de la percepción del equipo de que alguno de sus miembros no tenía el nivel técnico suficiente, por eso es tan importante hacer una buena y pensada composición del grupo.

    Por desgracia en la gestión de las relaciones humanas no hay fórmulas mágicas. Aprendemos a desconfiar antes que a confiar. Crear una relación de confianza puede llevar meses o años, pero destruirla puede ser algo inmediato.Y la tarea de recuperarla es aún más difícil todavía.¡Suerte en tu cometido!

    Gracias por tu participación Hervás :)

  3. Felicidades por el artículo srta. Elena, la parte donde más problemas tenemos las pymes en España es con diferencia en el personal, y es que el ambiente está envenenado por la política y las promesas de fantasía hechas por los políticos que se han cargado valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, el conocimiento,etc. gracias por su aportación.

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