Archivo de julio, 2010
No dejes que tu curriculum sea el único que hable de ti
Como profesional de los RRHH tengo que confesar que a veces me resulta muy complicado hacer entrevistas a perfiles técnicos. Y no me estoy refiriendo a la evaluación técnica, evaluación que creo debe realizar un profesional cualificado (veáse ingeniero con amplia experiencia), sino a lo complicado que es conseguir muchas veces sacar información a estos candidatos.
Y es que en alguna entrevista te encuentras a personas que parecen obcecadas en querer confirmar algunos de los absurdos mitos clásicos sobre programadores, especialmente el del programador hermético que es incapaz de mantener conversaciones donde no se hable específicamente de tecnología.
Soy consciente de que en las carreras técnicas la formación en capacidades y competencias no técnicas brilla por su ausencia. Algo chocante si pensamos que cada vez más las empresas demandan profesionales capacitados para desempeñar varios roles. Hoy día el programador no cumple un único rol, sino que muchas veces comparte otras responsabilidades como análisis de requerimientos, programación, testeo, relación con el cliente, etc.
Pero aunque no hayamos tenido la suerte de recibir esa formación tenemos que tener claro que si no demostramos durante la entrevista que tenemos esas capacidades o, al menos, que hacemos un esfuerzo por tenerlas, difícilmente seremos contratados.
Así pues, aparca la timidez en casa, no dejes que sea tu CV el único que hable de ti y ¡aprovecha tu hora de entrevista! Para hacerlo puedes seguir algunas de estas recomendaciones:
- Habla apasionadamente de lo que haces. Es algo que puede hacer decantarse la balanza a tu favor. Sé por experiencia que pasión y talento suelen ir de la mano. Personalmente esta es una de mis máximas a la hora de decidirme por uno u otro candidato y es de los aspectos que más valoro.
- Evita las respuestas típicas, aunque las preguntas lo sean. No me entra en la cabeza cómo alguien a quien se le supone una gran capacidad creativa e intelectual, ante la clásica pregunta “dime alguna debilidad o punto de mejora”, responda “mi mayor defecto es que soy perfeccionista”. Sinceramente espero mucho más de vosotros, sobre todo cuando es una de esas preguntas que sabéis que casi siempre caen
- ¡¡Mójate!! porque no hay una única respuesta correcta a problemas no técnicos. Los entrevistadores de RRHH chequeamos principalmente vuestras competencias y actitudes, y no las evaluamos en términos de buenas/malas sino que lo hacemos en relación con el ajuste que tengan para la vacante a cubrir. Así que no tengas miedo a ser brutalmente honesto durante la entrevista. Y olvídate de contestar con lo “políticamente correcto” porque además se nota.
- Contesta todas las preguntas y no cuestiones las razones del entrevistador para hacértelas, porque las tiene. Aunque te parezca una pregunta “tonta” o una cuestión que alguien de RR.HH. no va a saber evaluar, siempre, siempre has de dar una respuesta. Por ejemplo, cuando un Técnico de Selección te pregunta cómo has resuelto un problema técnico determinado, no está evaluando la calidad técnica de tu solución, sino tu forma de explicar cómo te enfrentaste al problema: argumentándolo, con fluidez verbal, etc. Si no eres capaz de expresar verbalmente tus razonamientos técnicos, el futuro equipo que trabaje contigo puede encontrarse con un problema.
El dinero no lo es todo
Es evidente que muchas empresas siguen aplicando modelos caducos en gestión de personas, ya que siguen considerando el factor económico como el principal motivador de los profesionales IT.
No vamos a negar lo evidente, lo necesario que es el dinero, fuente de motivación para acudir cada día a nuestro puesto de trabajo, pero está demostrado que no es suficiente para mantener a los empleados y, aunque puede resultar motivador a corto plazo, puede perder su poder a medio-largo plazo.
Muchos de los profesionales que pertenecen al sector de la tecnología comentan que, una vez que ese aumento salarial se repite, lo consideran como un derecho adquirido, llegando a perder su poder para motivarles. Es más, si un día dejan de obtenerlo, se consigue el efecto contrario: sintiendo que se les priva de algo que ya les pertenecía y lo que les motivaba al principio se convierte en desmotivación y malestar.
Las personas somos muy distintas unas de otras y nuestras motivaciones, tanto personales como profesionales, varían a lo largo del tiempo. Lo que motiva a una persona no es necesariamente lo que motiva a otra, y lo que te motiva a día de hoy puede que en 6 meses no sea suficiente. Al fin y al cabo las prioridades motivacionales las marca cada persona según la situación en la que se encuentra.
Las Teorías X e Y de McGregor, aunque antiguas, son reflexiones muy extendidas en la empresa actual. La Teoría X supone que los seres humanos deben ser motivados a través del castigo, siendo su única motivación posible el dinero. La Teoría Y considera que las personas no sólo necesitan trabajar sino que quieren trabajar, y que una parte importante de su motivación reside en recompensar sus logros. En el sector tecnológico se apuesta de “boquilla” por el modelo Y pero los hechos demuestran que el modelo X sigue vigente.
Durante mi experiencia profesional, he podido comprobar que la mayoría de los profesionales del sector IT defienden que:
- No son necesarias las amenazas y el castigo para esforzarse por conseguir los propios objetivos y los de la empresa.
- Se sienten motivados en la realización y consecución de los objetivos empresariales porque la mejor recompensa es sentirse parte del éxito.
- Su creatividad e ingenio para dar soluciones a los problemas se ve favorecida en un clima participativo, donde no existe miedo a equivocarse y a ser castigado.
- El dinero no es su única motivación, valoran en gran medida:
- Proyecto atractivo
- Estabilidad
- Desarrollo profesional
- Reconocimiento individual
- Conciliación de su vida profesional-personal
- Buen clima laboral
- Aprendizaje continuo.
Lo que no cabe duda hoy por hoy es que un estilo de dirección participativo que permita alcanzar los objetivos propios y los de la organización proporciona mejores condiciones de confianza, información e involucración en la toma de decisiones, consiguiendo a su vez mayores cotas de compromiso.
No se trata de que deban desaparecer las compensaciones económicas y los estilos de gestión más directivos, pero no se puede dar por hecho que el único método para motivar al profesional es el dinero y el castigo.
Haz más productivo tu puesto de trabajo
Hoy día a nadie le sorprende leer artículos o estudios que afirman que un buen diseño del lugar de trabajo tiene repercusiones directas y positivas sobre la productividad de las personas que trabajan en ese espacio. Algunos de estos estudios cifran esa mejora de la productividad en un aumento de hasta el 20% (Aguirre Newman Arquitectura. Innovation & Workplace: yesterday, today and tomorrow. Madrid; 2009).
Y no es cuestión baladí. Pasamos entre 8 y 9 años sentados en nuestro puesto de oficina. Más de 80.000 horas que dedicamos al trabajo y que pasamos lejos de nuestra familia y amigos. ¿No tiene sentido que intentemos que ése sea un BUEN lugar de trabajo?

Sadly enough… (cc) Terry Ross
Ya en 1.959 F. Herzberg, en su Teoría de los dos factores, postulaba que existen determinados factores en la relación de un individuo con su trabajo que cuando se dan tienen poco efecto en la satisfacción de las personas, pero cuando no se dan crean descontento e insatisfacción en el trabajador. Son los llamados Factores de higiene y entre ellos, claro está, se encuentra el ambiente físico.
La tendencia actual en diseño de oficinas se centra en la desaparición del cubículo, la creación de entornos abiertos y el diseño de espacios centrado en las personas. Por contra, existen teorías como la descrita por De Marco y Lister en Peopleware, y que desarrollaremos en próximos posts, que sostienen que el modelo de espacio abierto surgió sin justificación (más allá de la mejora en distribución y accesos) y que el argumento de la productividad nunca se ha demostrado empíricamente.
Dejando de lado el debate espacios abiertos versus espacios cerrados lo que sí podemos tener en cuenta son unas simples medidas que, aunque no van a hacer que tu oficina se parezca a las de Google, sí que van a hacer que tu lugar de trabajo sea más cómodo y menos caótico. Aquí van algunas de ellas:
- Cuando trabajas todo el día delante de un ordenador debes descansar los ojos de vez en cuando mirando hacia algún punto lejano, por lo que debemos de tomar la precaución de no colocar el monitor contra la pared.
- Un monitor grande y con buena definición también nos puede ayudar: cansa menos la vista, hay que hacer menos scroll y podemos tener más aplicaciones abiertas a la vez. Si además tienes que realizar pair-programming o mostrar algo de tu pantalla a otro compañero, contar con un gran monitor o incluso con dos puede ser muy cómodo.
- Todo nuestro entorno influye, así que utiliza un wallpaper adecuado. Procura que no tengan colores demasiado llamativos (evitarás la fatiga visual) y que no sean muy sobrecargados (reducirás el tiempo de búsqueda de programas). La mayor parte del tiempo no lo verás, pero todo ayuda.
- Utiliza esquemas de colores agradables a la vista. Los editores de código admiten personalizaciones que hacen innecesario el alto contraste del fondo blanco y letras negras incluido siempre por defecto. Fondos grises, o incluso negros, con letras algo más claras, suelen ayudar a reducir el estrés visual durante las muchas horas de trabajo que se pasan ante el monitor
- Organiza los cables. Una de las medidas más efectivas para reducir el ruido visual es organizar y ocultar, en la medida de lo posible, los montones de cables que hay sobre tu mesa. En internet encontrarás montones de trucos fáciles y baratos para conseguirlo.
- Los programadores necesitan muchas tomas de corriente y casi siempre son insuficientes o están colocadas en lugares de difícil acceso. Tienen que enchufar montones de aparatos y han de poder hacerlo a la altura de su mesa, sin tener que marcharse a una sala de reuniones para poder trabajar y sin tener que arrastrarse por el suelo para buscar las tomas.
- Colocar las impresoras y fotocopiadoras lejos de la zona de trabajo consigue una sustancial reducción del ruido ambiental. También es un buen truco para ahorrar papel. Si la impresora está lejos a la gente le da más pereza levantarse para recoger las copias y se apaña leyendo los documentos en la pantalla.
Si te interesa el tema de la productividad personal te aconsejo visitar Hábitos Vitales y El Gachupas.
Haz que tu CV destaque y no se quede en “recibido”
Los técnicos de selección ponen la oferta de empleo y en la mayoría de las ocasiones no se leen todos los CV´s que se inscriben a la oferta. En esta primera fase utilizan dos filtros automáticos y se quedan, por tanto, con aquellos CV´s que encajan a priori con lo que están seleccionando:
- Killer questions / Preguntas valorativas: El propio nombre del apartado deja bastante claro la intención. Son las típicas preguntas que aparecen cuando decides inscribirte a la oferta de empleo y somos conscientes que da mucha pereza completar este apartado y más si estás ya cansado de inscribirte e inscribirte a ofertas, pero es importante que siempre se respondan correctamente y no con frases como “ver CV“.
- Salario mínimo: El dinero como casi siempre manda. Si no quieres que filtren tu CV por salario, no pongas tus expectativas salariales, a no ser que tengas muy claro lo mínimo que quieras ganar.

Casualidad, (cc) Joaquín Martí
Existen otros filtros automáticos que el candidato no puede “controlar” (evidentemente siempre y cuando se quiera decir la verdad), como son la edad, la experiencia y la titulación. No se debe olvidar poner la formación académica y complementaria, aunque se esté cursando, las fechas concretas y relevantes de la experiencia, evitando en la medida de lo posible que existan espacios de mucho tiempo sin justificar y experiencias irrelevantes que nada tienen que ver con la oferta a la que te inscribes.
Superados estos filtros tu CV pasará a una siguiente fase que requiere la lectura completa de tu perfil. Como ya hemos comentado en otros post, es importante que adaptes tu CV a la oferta de empleo. Para ayudarte con esto en la mayoría de los portales de empleo tienes la opción de tener varios CV´s diferentes y utilizarlos en función de tus necesidades. Aprovéchalo y no olvides tener en cuenta:
- No te inscribas a tontas y a locas. Si inscribes por ejemplo a una oferta de Programador Java no pongas en puesto preferido:
- Jefe de Proyecto. Porque lo que te van a ofrecer para nada es lo que esperas.
- Operador Host. Porque dejas claro que tu preferencia no es trabajar como programador Java.
- Indiferente. Porque transmite desesperación por encontrar o cambiar de empleo y no saber lo que se quiere.
- En descripción del puesto, detalla al máximo las funciones y las tecnologías con las que has trabajado. Aunque posteriormente copies y pegues tu CV completo en el portal de empleo, no está demás completar este apartado, suele ser lo primero que se mira.
- Si sabes idiomas, por supuesto que debes ponerlos, en cambio si no los tienes, no pongas “inglés nulo“, opta mejor por omitir este apartado.
- Conocimientos. Este es el típico apartado que se hace eterno al candidato, de hecho sólo lo completarás una vez en la vida y ni te acordarás de volverlo a actualizar, así que es aconsejable que lo hagas al menos una vez. No es necesario que completes todos y cada uno de los conocimientos que aparecen, sólo los que son relevantes para tu perfil profesional.
- En motivo de cambio, sé prudente en lo que dices y cómo lo dices. Evita poner frases como “No me llevo bien con mi jefe“, “Estoy cansado de hacer horas extras”, “Quiero ganar más dinero“, “Necesito trabajar“, etc. Seguramente tus argumentos serán muy válidos, pero puedes decir lo mismo mostrando más sensatez, diplomacia y evitando que se te valore negativamente. Puedes optar por respuestas como “La política de la empresa no se encuentra en una buena situación“, “Compatibilizar mi vida profesional – personal“, “Mejorar mis expectativas salariales “, “Me encuentro en situación de desempleo“, etc.
- La foto. Los que nos dedicamos a la selección de personal no nos ponemos de acuerdo si es mejor o no poner la foto, aunque sí coincidimos en que es un elemento subjetivo. Si decides poner foto, elige una en la que salgas favorecido y que sea de carnet. Fotos en la que se ven las cortinas de tu casa, tu peor gesto, de hace 10 años, retocadas o muy posadas no son para nada recomendables. Lo primero que vemos cuando abrimos tu CV es la foto, así que si decides ponerla intenta que sea una foto en la que salgas “normal”, entendido como más o menos favorecido.
- La carta de presentación. Evita poner la misma carta de presentación para todas las ofertas a la que te inscribes. Personaliza cada carta de presentación. Investiga sobre la empresa y sobre el puesto de trabajo al que te inscribes. Destaca lo que más te ha gustado de la empresa y por qué encajas con la oferta.
- Adjuntar el CV completo en el portal de empleo. ¡Siempre! Encontrarás algún apartado para importar tu CV desde otros formatos, como Word, o para hacer una copia en texto plano del contenido completo.
La mayoría de profesionales que nos dedicamos a la selección de personal de perfiles IT no somos ingenieros. Contamos con un conocimiento general de tecnología y vamos aprendiendo a través de vuestros CV´s, entrevistas y por supuesto Google. Por esa razón es importante que los CV´s que utilizáis en los portales de empleo sean claros, completos y estén orientados a las ofertas a las que aplicáis. ¡Tendréis más posibilidades de llegar a la fase de entrevista!.
¿Estamos capacitados para seleccionar a nuestros jefes?
Hace ya algún tiempo Yoriento abría debate en torno a la selección de personal “inversa”: ¿Qué pasaría si fuesen los trabajadores los que eligieran a sus directivos? ¿Qué técnicas de selección de personal emplearían? ¿Qué preguntas se formularían a estos altos candidatos en las entrevistas de trabajo?
A raíz de aquel controvertido debate se generaron reflexiones desde dos enfoques:
- El directivo considera que para que un empleado pudiera evaluarlo debería tener pleno conocimiento y formación suficiente sobre el puesto, y prueba de ello es haber ocupado la posición de directivo. Consideran que si no se ha ocupado tal puesto, difícilmente se puede ser objetivo evaluando sus funciones, percibiendo además esta evaluación como una auténtica pérdida de autoridad.
- El empleado propone los mismos razonamientos pero desde su punto de vista. Muchos directivos ni han pasado por puestos inferiores, ni tienen formación ni conocimientos como para evaluar a los empleados. Y sin embargo creen tener (y tienen) la autoridad para seleccionar o despedir a sus trabajadores, creyendo ser capaces de evaluar sin tener una visión objetiva.
Dos razonamientos muy interesantes que nos han llevado a plantear la siguiente cuestión: ¿acaso los profesionales que se dedican al reclutamiento y selección no están capacitados para seleccionar a ningún candidato ocupe el puesto que ocupe? Efectivamente, los profesionales que nos dedicamos al ámbito de la selección de personal no hemos ocupado todos los puestos de los candidatos que seleccionamos pero sí conocemos la formación, la experiencia, los conocimientos y las competencias que debe tener un candidato para un determinado puesto y empresa.
Haciendo esta pregunta extensiva al conjunto entero de la empresa: ¿están los trabajadores de cualquier área de la empresa capacitados para conocer y seleccionar el perfil “ideal” que les gestione?
Primeros minutos del comienzo de la serie IT Crowd, donde un directivo contrata a un manager sin conocimientos para dirigir el departamento de IT.
En el mundo de la tecnología la cosa no está tan clara. Muchos jefes de proyecto no han pasado por la clásica carrera técnica pero asumen diariamente la responsabilidad de gestión de los mismos a nivel planificación, relación con el cliente y gestión de trabajadores, implicándose de manera activa en la selección de los mismos cuando en muchos casos no tienen los conocimientos técnicos necesarios para hacer de manera solvente esa evaluación. Esta circunstancia hace que muchos programadores no lleguen a respetar e incluso desacrediten a sus responsables directos, lo que inevitablemente conlleva consecuencias desastrosas en la ejecución de los proyectos.
Por tanto, ¿para ser un buen jefe de proyecto es imprescindible haber trabajado como programador?
Entradas recientes
- Candidatos: Destaca tu talento
- Declaraciones Profesionales:”Gracias por … “
- ¿A quién le importa el talento?
- Investiga tu lado más técnico
- Si no remas esa ola, jamás sabrás si ha sido la mejor de tu vida.
- Dirijamos un espectáculo diferente: Realidad y conciencia
- No te limites: Cambia tu actitud
- PinkSlipParty: “Yes we Can”
- Profesionales tóxicos en el trabajo: Los “Yo-yo”
- Profesionales tóxicos en el trabajo: Los Trepas
Archivo de contenidos
Enlaces
- Óptima Infinito
- Blog de Marta Romo
- Blogempleo
- Buscando Curro
- Coaching para el día a día
- ComunicaCCión y Personas
- David Bonilla
- David Monreal
- El Blog de Senior Manager
- Franciso Alcaide Hernández
- Harvard Business Review
- HR Lab
- Influencia Social: Rubén Turienzo
- José Manuel Mencía
- Literatura y Poesía 2.0
- McCormick y Asociados
- Pilar Jericó: Personas y empresas
- PinkSlipParty
- Psicología de las Organizaciones UNED
- Recursos humanos 2.0 & Social Media
- Supervivencia Directiva
- Talento Emocional
- Tonkalabs
- Valores en Movimiento
- Yoriento
- Zumo De Empleo